Mi hijo/a tiene autismo…¿y ahora?

Trastorno del espectro autista

¡Por fin has nacido! 9 meses esperándote y ya estás aquí. Te observo, te huelo, te abrazo, te vuelvo a mirar…¿cómo puede existir un ser tan maravilloso? 

Vas creciendo, desarrollándote, aprendiendo cosas a toda velocidad. ¡Madre mía! ¿Cómo pasa el tiempo tan rápido? ¿Cómo puedes crecer tan deprisa? Me asombra ver todo lo que vas siendo capaz de hacer.

Me preguntan si me miras, si sonríes, si me imitas, si buscas compartir cosas conmigo…sí, claro. Bueno, creo que sí…¿lo haces? Diría que sí, aunque ahora que me preguntan, me entran las dudas. Quizás sí lo haces, pero no siempre, no con todos, no a menudo. 

Ahora te observo con más atención. Quizás hay cosas que debería consultar…no sé si son “normales” o no. Pregunto…y me preguntan…y me sugieren que quizás no lo son. Y comienzan las valoraciones: pruebas, entrevistas, observación. Y una palabra acompaña este proceso, resuena en mi cabeza: AUTISMO. ¿Será posible? ¿Será verdad? Sí, lo confirman: AUTISMO.

¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar contigo? ¿Qué puedo esperar? ¿Qué hago? ¿Cómo te puedo ayudar? ¿Serás feliz? ¿Seré feliz?

… 

Para…

…respira…

…intenta mantener la calma.

Tu hijo sigue siendo tu hijo, el mismo que era antes del diagnóstico. Tú le conoces mejor que nadie. Cada niño/a es diferente: tienen fortalezas y aspectos a mejorar. No te quedes solo con los segundos, mira sus fortalezas, poténcialas.

Ten algo claro: tú no tienes la culpa. Nada de lo que has hecho ha provocado esto, y nada que hubieras hecho lo habría podido evitar. Vas a estar siempre a su lado, ayudándole, apoyándole y eso es lo fundamental. Aunque también necesitarás tiempo para ti: cuídate, desconecta, pide ayuda, no tienes que poder con todo solo/a.

No te pongas en lo peor, no sabes cómo van a ser las cosas, así que no te anticipes, vete poco a poco. 

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que puede tener distintas manifestaciones y diferente grado de afectación. Precisamente por eso, actualmente hablamos de un espectro, en el que cada niño/a se sitúa en un punto diferente: hay algunos que tienen una afectación más global, otros que pueden pasar casi desapercibidos durante mucho tiempo. No es algo estático. Igual que cualquiera de nosotros, van evolucionando, cambiando, aprendiendo, desarrollándose. 

Por lo tanto, lo mejor que puedes hacer, si tu hijo/a ha sido diagnosticado con un TEA (Trastorno del Espectro Autista), es buscar ayuda profesional. Lo/as psicólogo/as podemos ayudarte a entender qué le ocurre a tu hijo/a, a conocer cómo te afecta a ti esta “etiqueta”, trabajar en cómo te sientes, aceptar el nuevo camino que se abre ante ustedes, darte herramientas para que ayudes a tu peque, trabajar con él/ella para que pueda ir aprendiendo y dando pasos que le ayuden a conocerse mejor, a integrarse mejor. 

¿Te ayudo?

 

Judit Hernández Rodríguez
Psicóloga General Sanitaria
T-02346

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *