¿Qué es el ghosting?
Las palabras y los gestos parecen ser los grandes protagonistas de nuestra forma de comunicarnos con otr@s, pero ¿Qué hacemos cuándo estos desaparecen de forma abrupta, sin motivo aparente? ¿Qué hacemos cuando lo que aparece es silencio?
A la conducta de dejar de hablar, responder o interactuar con una persona de manera repentina y sin motivo aparente, se la conoce como ghosting. Este término se utiliza especialmente cuando se está en el proceso de conocer a una persona o se mantiene ya algún tipo de relación afectiva. Esto, en la mayoría de las ocasiones, supone un evento desagradable, choca con expectativas y deseos (seguir hablando, establecer una relación,…).
Asimismo, puede desencadenar sentimientos y conductas desagradables como la tristeza, la culpabilidad, la rabia, los pensamientos rumiativos y la falta de confianza, entre otras. Además, nos enfrenta a la incertidumbre, algo que como seres humanos nos suele costar gestionar.
¿Es falta de empatía o dificultad para comunicar?
Si estas son posibles consecuencias de sufrir ghosting, en un primer momento podemos pensar que las personas que lo realizan carecen de empatía, ¿es el ghosting una falta de empatía? ¿Es quizás una dificultad en la comunicación?
Los motivos concretos por los que una persona escoge el silencio en lugar de una conversación dependerán de la persona y el contexto concretos, es decir, no podremos saberlos a no ser que esa persona nos lo comunique. Puede tratarse de una falta de interés y empatía, una forma de evitación del conflicto o de dificultades para comunicar y establecer límites.
Cómo gestionar el silencio y la incertidumbre
Ante tanta incertidumbre, nos queda aceptar que la práctica de ghosting es una realidad creciente por la que podemos vernos afectados, y enfatizar en dos aspectos:
→ El ghosting escapa de nuestro control, no podemos controlar cómo otr@s se comunican con nosotros o cómo y cuándo dejan de hacerlo. Por ello, esto escapa también de nuestra responsabilidad, la otra persona es quien ha tomado la decisión.
→ Es habitual que aparezca la sensación de malestar, no es una situación agradable, permítete sentirte así.
Si nos encontramos en el otro lado, sin saber cómo poner final a una relación, hagamos un pequeño ejercicio de reflexión sobre el impacto que puede tener el ghosting en la otra persona y tomemos una decisión atendiendo al bienestar de amb@s.
Es necesario recordar que igual que las palabras, los silencios son importantes y comunican.
Cuidemos nuestras palabras, nuestros silencios y, sobre todo, nuestras relaciones.
Tatiana Cruz
Psicóloga General Sanitaria T-04463