Insatisfacción corporal en verano: cómo afecta la presión estética

Mujer sujetando ropa de verano con expresión reflexiva representando la insatisfacción corporal y la presión estética

Insatisfacción corporal en verano: por qué aumenta en esta época

La insatisfacción corporal en verano puede intensificarse especialmente con la llegada del calor, la ropa ligera y los planes al aire libre.

Llega el calor, rebuscas en el armario la ropa ligera, te proponen más planes. Notas el ambiente más animado, todo el mundo quiere estar fuera: la playa, las terrazas, las vacaciones. Es verano.

Para muchas personas, este periodo es simplemente eso: el esperado buen tiempo. Pero para otras, es el inicio de un tiempo de preocupación y malestar. Un tiempo en el que elegir qué ponerse se convierte en una batalla agotadora, en el que la playa deja de ser un plan apetecible para convertirse en un lugar de exposición y juicio. Un tiempo donde la insatisfacción corporal brota especialmente.

Si te suena, este artículo es para ti. Y si no te suena, también, porque te puede ayudar a entender y cuidar a otros.

Cuando el cuerpo deja de sentirse un lugar seguro

La realidad es que cuando miramos nuestro cuerpo, no vemos lo que es, vemos lo que somos. No estamos haciendo una lectura neutral de la realidad. Estamos interpretando. En esa interpretación tiene importancia lo que escuchamos, vemos y lo que la sociedad señala como deseable. La insatisfacción corporal no nace en el espejo, ni en el cuerpo, nace de una sociedad centrada en el criterio estético.

La presión estética y los estándares de belleza

Si la mirada está alterada, cabe preguntar: ¿quién la altera? Los estándares estéticos han sido los encargados de dictar sentencia. Cambian con las épocas, con las industrias, con las tendencias. Sin embargo, la presión para alcanzarlos se vive como algo personal e íntimo, como si no ajustarse fuera un fracaso propio.

La presión estética no es un problema personal, es un contexto en el que todos estamos inmersos, y del que nadie sale completamente ileso. Mientras nos sigan haciendo creer que el cuerpo y la insatisfacción corporal son un asunto individual, seguiremos buscando soluciones individuales a algo que tiene raíces mucho más amplias.

Tratar el cuerpo con más amabilidad y menos juicio

Mientras luchamos por una sociedad diferente, más diversa, la investigación en psicología lleva tiempo mostrando que tratarse con amabilidad reduce el sufrimiento añadido que viene con la insatisfacción. Aplicado al cuerpo, la compasión significa dejar de tratarlo como un proyecto pendiente. Un cuerpo que respira, que siente, que te ha traído hasta aquí, y que merece algo más que la evaluación y el juicio continuos.

El cuerpo es el lugar desde el que sientes, desde el que te relacionas, desde el que estás en el mundo. Merece, como mínimo, la misma amabilidad que le darías a alguien a quien quieres.

Cómo vivir el verano sin que la insatisfacción corporal decida por ti

Y si ahora mismo esa amabilidad te queda lejos, también está bien. Se trata de ir relacionándonos, poco a poco, de forma diferente con el cuerpo. Mientras tanto, quizás vale la pena preguntarse qué quieres que guíe tus decisiones este verano. Si es la opinión que tienes sobre tu cuerpo hoy, o si son las ganas de estar en la playa, la sensación del agua en la piel, de reírte con quien quieres, de estar presente.

La insatisfacción puede acompañarte, y aun así no tiene por qué ser quien decida.

Tatiana Cruz
Psicóloga General Sanitaria Col: T-04463