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Aprendiendo a habitarme

La persona que mayor bienestar experimenta es la que actúa siempre en conexión con su interior. Esa que no busca ser aceptada por otros sino validada y acogida por su propio “corazón”, por la propia esencia que nos define. Sin embargo, podríamos decir, casi sin temor a equivocarnos, que son muchos los que se miran cada día al espejo sin encontrarse.

Es algo así como un extraño sortilegio. Solo nos apreciamos a nosotros mismos cuando son otros los que nos validan, cuando son los demás los que nos dan un refuerzo positivo con sus palabras, gestos, comentarios y reconocimientos. Si eso no se da o no sucede con frecuencia, caemos en el abismo de la invisibilidad para nosotros, de la no presencia, de esa autoestima que se va deshilachando de forma progresiva.

 

Muchas personas son incapaces de estar consigo mismas

La soledad les genera tal incomodidad que constantemente buscan la compañía de alguien más sin reparar muchas veces en si esa compañía es de calidad o no. Debemos aprender que es con nosotros con quien vamos a estar toda la vida. Por ello, es importante que tengamos muy claro este mensaje “aprender a estar contigo mismo es la clave de tu bienestar”.

La incapacidad de disfrutar de tu propia presencia no sólo te impide conocer al maravilloso ser humano que eres. Además, puede llevarte a establecer relaciones de dependencia que no están basadas tanto en el amor como en el miedo a que ese alguien se vaya y te deje a solas contigo.

 

Cuando disfrutas de tu compañía eres libre. 

Tu bienestar proviene del único ser que siempre estará contigo; y, por ende, las relaciones se vuelven una elección y no una necesidad. En ese momento te colocas en la posición de escoger la persona con la que quieres verdaderamente compartir tu tiempo y no dudas en finalizar vínculos que no te aportan nada positivo.

Es importante aclarar que buscar el contacto social y establecer relaciones es totalmente sano y natural. Somos seres sociales y necesitamos de la interacción con los otros para mantenernos saludables física y emocionalmente.

No obstante, pasas la mayor parte del tiempo contigo, ¿por qué no dejar de huir de ti y comenzar a conocerte? Seguro te sorprenderá lo que descubras. Uno de los conceptos de la Psicología que mayor repercusión ha tenido en las últimas décadas es la Inteligencia Emocional, y el autoconocimiento es el punto de partida para poder convertirse en una persona emocionalmente inteligente. Conocer las propias emociones y saber qué significado tienen para nosotros está íntimamente relacionado con la autorreflexión y la mejora de la salud mental.

Como antes comentamos, si te resulta incómodo estar contigo mismo/a es porque no estás acostumbrado/a. No te has dado la oportunidad de conocerte, pues siempre has tratado de estar rodeado/a de otras personas. Por eso, es importante que hagas un esfuerzo consciente por pasar tiempo contigo. Trata de superar el malestar inicial y, progresivamente, acostúmbrate a tu presencia.

 

Algunos tips:

  •  Comienza a no forzar las reuniones con otras personas para evitar la soledad. Cuando ésta se presente de forma natural, no huyas de ella, acéptala y comienza a experimentar qué se siente estando contigo.
  • Trata de recuperar todo ese tiempo y energía mental que dedicas a alguien externo y enfócalo en ti.
  • Comienza a preguntarte cómo te sientes en cada momento, qué necesitas, qué deseas, qué te apetece.
  • Conviértete en tu prioridad y atiéndete a ti primero.

 

Quizá al inicio sientas que es algo egoísta o antinatural, pero nada más lejos de la realidad. Tu mayor responsabilidad es contigo; no puedes amar sanamente, cuidar y atender a alguien más si no te amas, cuidas y atiendes a ti primero.

Recuerda la importancia de cultivar una relación contigo mismo/a. Cuando quieres a alguien le escuchas, le regalas palabras bonitas o agradables y de aliento y le dedicas tiempo. Pues, es necesario que hagas lo mismo contigo.

Encuentra tiempo cada semana para tener “citas de amor propio“, momentos a solas en los que el único objetivo sea disfrutar contigo. Puedes tomar un baño relajante, ver tu película favorita, cocinar una nueva receta… Cualquier actividad con la que sorprenderte a ti mismo/a. El objetivo es dedicarte un tiempo y disfrutarlo.

Es posible que al inicio descubras partes de ti que no te gustan especialmente. Puede que compruebes que aún mantienes heridas del pasado, que tienes miedos, que sientes ira. Quizás esto te perturbe. Ten en cuenta que, probablemente, lleves años tapando estos sentimientos con la continua presencia de otras personas y ahora por fin les das un poco de luz.

En lugar de volver al punto de inicio, atrévete a quedarte a tu lado. Mira tus áreas oscuras y trabaja en ellas si es necesario. Cuando comiences a estar para ti de forma incondicional, cuando te conviertas en tu mejor amigo/a y mayor aliado, la vida se tornará más sencilla y no volverás a sentirte solo/a.

¡Estar contigo será un placer!

Si necesitas ayuda para mejorar esa relación contigo, o tienes cualquier duda al respecto, estoy aquí para orientarte y ayudarte. Ya sabes donde encontrarme.

 

Pablo Dorta (Colaborador Externo)

Psicólogo General Sanitario Nº colegiado T-3657

Especializado en gestión emocional, crecimiento personal, tratamiento de la ansiedad y estrés, depresión, estado de ánimo.

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